Nuestro compromiso: la generación de valor

 

¿Quiénes somos?

El Centro de Competitividad Internacional (CCI) es una unidad estratégica de negocios del Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro, que busca apoyar a las empresas, organizaciones y personas, en su desarrollo integral, con el objetivo de incrementar su efectividad a través de la optimización de recursos y el desarrollo del talento de las personas.

 

¿Qué hacemos?

Incrementar la competitividad y productividad, a través de desarrollar diversos escenarios de aprendizaje, tales como:
• Procesos de consultoría en diversas áreas de especialidad.
• Diplomados.
• Programas Inter-empresa.
• Seminarios, talleres, cursos de actualización y conferencias.
• Procesos de coaching ejecutivo, tanto individuales como de equipos de trabajo, regionales e internacional.
• Programas para generación de ahorros y optimización de recursos.
• Administración de Proyectos (PM) y Procesos de Negocio (BPM).

Misión CCI

Contribuir al cumplimiento de la Misión del Tecnológico de Monterrey promoviendo la competitividad de las industrias, empresas y organizaciones del país a través de consultoría, programas de educación continua y proyectos de desarrollo tecnológico. Además de apoyar a la formación integral de los estudiantes incorporándolos en proyectos productivos en las empresas y organizaciones de la región. 

Valores CCI

  • Respeto
  • Honestidad
  • Trabajo en equipo
  • Proactividad
  • Compromiso y Excelencia
  • Superación e innovación constante
  • Sustentabilidad
  • Confidencialidad absoluta

 

Líderes académicos

IDr. Rogelio Oliva

Profesor Asociado de Administración de Información y operaciones para la Escuela de Negocios Mays en la Universidad A&M en Texas y Consultor Senior para Cutter Consortium.

Mensaje de nuestra directora

 "Cuenta la leyenda que hace muchos años un joven inquieto identificó una interesante oportunidad de negocio en el llevar y traer mercancías de una región a otra, separadas ambas por montañas escabrosas y riscos peligrosos, cobrando ante tal riesgo una muy buena fortuna. Su físico y capacidad atlética le permitían librar los obstáculos que la naturaleza se había obstinado en poner para separar el comercio entre ambas regiones, hasta ese entonces de prosperidad media. Así el joven dedicó sus años de fortaleza física siempre con el pensamiento de mejorar y optimizar el cada día más rudo esfuerzo y desgaste que imponía su tarea de mercader. En su edad media y con un mejor desarrollo en su intelecto, optó por diseñar un dispositivo que pudiera cargar con gran peso, a la vez de ser ligero y ágil para la montaña; años más tarde y más listo el ya convertido en señor, trazó rutas que conoció en todos sus años mozos y con ello optimizó los tiempos... al paso de la experiencia se hizo de un equipo de colaboradores con quienes pudo compartir las ganancias y el conocimiento adquirido. Leer más